Una vida con propósito

Una buena amiga mía comentó hace poco que la vida no tiene ningún propósito.

–Estoy de acuerdo –le dije–. La vida no tiene ningún propósito, salvo el de perpetuarse. Por eso, tenemos un instinto primordial, que es el de supervivencia. Por eso, nos reproducimos.

–Ajá. –me dijo– Ves, me das la razón.

–No, exactamente. La vida puede no tener un propósito pero tú, como ser consciente, sí.  Continuar leyendo «Una vida con propósito»