Hoy elijo sentirme bien

¿Sabéis cuál es mi principal propósito para 2019? Ya lo habréis adivinado: sentirme bien. No es que no haya querido sentirme bien antes, evidentemente que lo he querido, pero nunca como ahora soy tan consciente de que puedo poner mucho de mi parte para que sentirme bien sea una realidad la mayor parte del día. No sé cómo será mañana o pasado, pero hoy elijo sentirme bien.

elijo sentirme bien

HOY ELIJO SENTIRME BIEN CON MI CUERPO

Le estoy inmensamente agradecida a mi cuerpo, este vehículo necesario para existir en esta dimensión.

Juntos hemos vivido enfermedades, accidentes, cirugías… El cuerpo es el primer escenario donde se manifiestan todos nuestros procesos internos.

Y el mío no ha sido una excepción.

Pero desde que empecé el camino del autoconocimiento, la práctica de ejercicios energéticos como chikung, yoga… y, por supuesto, Reiki, mi cuerpo empezó a despertar su propia capacidad curativa.

Hoy son raras las enfermedades para mí.

Por supuesto que lo cuido cada día. Con mis ejercicios en la mañana, con una buena alimentación y llevando la sonrisa interior a todos mis sistemas y órganos corporales.

Me siento mucho mejor ahora que hace diez años: más flexible, más fuerte, más preparada para afrontar los retos de la vida.

Y más consciente de la total responsabilidad que, al nacer, contraje con mi cuerpo.

HOY ELIJO SENTIRME BIEN CON MIS EMOCIONES

También estoy muy agradecida a mis emociones.

Son el termómetro que me indica en todo momento cómo me siento y cómo es mi vibración.

Hoy mi vibración está estupenda. Pero también hay días en que no me siento igual de bien.

Cuando eso sucede, procuro entender qué ha ocurrido para que me sienta así. Después veo si puedo hacer algo en ese momento para sentirme mejor.

No pretendo dar un paso de gigante, solo sentirme un poquito mejor. Para ello está bien cambiar el estado en el que me encuentro: si estoy en casa, salgo a dar un paseo o me propongo hacer algo diferente en la rutina diaria. Lo veíamos en el artículo de la semana pasada Movimiento y cambio.

Solo ese pequeño cambio me sitúa en otro lugar diferente al que me encontraba. Y mis sentimientos y vibración ya han mejorado.

Por supuesto que también tengo otras buenísimas herramientas para recuperar mi equilibrio y aumentar mi vibración. Ya te he hablado de ellas cuando me refería al cuerpo. Pues funcionan maravillosamente también en el ámbito emocional, como enseño en el Nivel II de Reiki.

HOY ELIJO SENTIRME BIEN CON MIS PENSAMIENTOS

Me considero una persona bastante positiva pero, de vez en cuando, se cuelan sigilosamente en el discurso mental algunos de esos modos de pensar que no me sientan nada bien.

Aquí si que es importante el autoconocimiento. Porque cuando conoces cuáles son los patrones poderosos que te mueven, comprendes mejor cómo enfocas la vida y cuáles son los límites mentales o creencias que hay detrás.

Reiki y Meditación son los dos pilares que me ayudan a mejorar mi enfoque, a abrir mis límites mentales y a cuestionar todas aquellas creencias que me impiden evolucionar.

Me ayudan también a conectar con mi potencial, libre de ataduras, y a planear los pasos necesarios para seguir avanzando.

Avanzar es posible cuando mis pensamientos me hacen sentir bien.

HOY ELIJO SENTIRME BIEN CON LA VIDA

Tengo a mi gata hecha un ovillo en mi regazo, ronroneando, mientras tecleo estas palabras.

He aprendido mucho de ella en estos años que llevamos juntas. Ha sido una de mis principales maestras. Ella me ha ayudado a trascender mi consciencia y a comunicar también con otras especies.

Los árboles y las plantas, las rocas y las montañas, los ríos y las olas del mar… también me han enseñado a conectar con la Naturaleza y con la inmensa fuerza de la Vida.

Adoro también relacionarme con las personas y compartir ideas y proyectos. Estoy convencida del inmenso potencial que hay en todos nosotros para crear la vida que queremos.

Y, por supuesto, me encantan los abrazos de corazón y las sonrisas cómplices en la mirada.

Todo ello me da gran alegría por estar viva.

Y poder compartirlo con vosotros.

Me encantará que participéis en el Blog con vuestras opiniones y abrazos virtuales, pero no por ello menos importantes.

Os abrazo, María

Aceptando nuestras emociones

aceptar emociones

¿Qué es la realidad? ¿Existe empíricamente algo que pueda llamarse realidad? ¿O bien toda realidad es… subjetiva?

Vayamos a los hechos. Literalmente. Escojamos un hecho cualquiera que nos ha sucedido en el día de hoy. Tratemos de escribir acerca de él sin proyectar emociones, pensamientos y creencias, es decir, sin “interpretarlo” desde nuestra visión personal de cómo son las cosas. Difícil, ¿eh? Pero no imposible. Intentémoslo una vez más. Hombre, la verdad es que así, el hecho desnudo, tan cual, ya no nos parece tan terrible… o tan estupendo. Y es que los hechos, en sí, no son los responsables de que experimentemos emociones positivas o negativas. Continuar leyendo “Aceptando nuestras emociones”