La mejor actitud frente al dinero

Habrás oído la frase: «El dinero es una energía». Y así es, en efecto. Es una energía más y, como todas las energías, es neutra. Pero está influida por nuestra actitud. Esto es lo que hace que unas personas valoren el dinero de forma negativa y otras de forma positiva. Vamos a profundizar en todo esto y ver cuál es la mejor actitud frente al dinero.

EL DINERO EN EL INCONSCIENTE COLECTIVO

Nuestra actitud frente al dinero se nutre, en primer lugar, del inconsciente colectivo, ya sabes, esas creencias arquetípicas con las que parece que nacemos ya y que luego el entorno y las experiencias que vivimos terminan de ratificar.

El caso es que las relaciones que ha vivido la humanidad con el dinero han estado marcadas siempre por la polaridad:

  • Por un lado, el dinero es considerado fuente de bienestar, permite emprender grandes proyectos y hacer realidad nuestros deseos. Es un recurso necesario, en estos momentos, para materializar nuestras ideas.
  • Por otro lado, del dinero se dice que es la raíz de todos los males. El afán por su posesión está marcado por la ambición o la avaricia. Esto ha engendrado luchas, conquistas, dominación y muerte entre los pueblos. Y, socialmente, ha creado la brecha entre las clases ricas y las pobres.

En base a estas creencias, todas las personas quieren dinero, por supuesto. Pero muchas de ellas también lo consideran algo peligroso, incluso sucio, con el que no quieren «mancharse las manos».

EL DINERO EN LA FAMILIA

Nuestra actitud frente al dinero es también herencia directa de las creencias familiares sobre este tema, de las que nos hemos nutrido desde la infancia.

En efecto, si desde niños hemos escuchado frases como «El dinero es algo malo» o «Los ricos son malos», nuestra actitud frente al dinero va a estar llena de prejuicios: lo queremos, pero no queremos demasiado, porque tener demasiado dinero «es malo». En otros tiempos se hubiera dicho «es pecado».

Luego están todas esas frases como «El dinero no crece en los árboles» o, por supuesto, «Para lograr lo que quieres tienes que trabajar duro». Ganar dinero es símbolo de esfuerzo, de echar horas y horas en el empeño. Una tradición que se remonta al principio de los tiempos, desde que a Adán, expulsado del paraíso, se le dijo: «Ganarás el pan con el sudor de tu frente».

Y rematamos con esa frase tan manida: «El dinero no da la felicidad».  Todos los que tienen dinero sonríen al escuchar esta frase y añaden «…pero ayuda a conseguirla».

Leyendo libros como Los secretos de la mente millonaria de T. Harv Eker o Padre rico, padre pobre de Robert Kiyosaki te das cuenta de que esta forma de pensar es propia de un determinado tipo de familias que, generación tras generación, han tenido una relación contradictoria con el dinero: lo quieren pero, a la vez, lo rechazan, por todo el sufrimiento que les ha hecho pasar.

Por el contrario, la actitud frente al dinero de los miembros de una familia rica suele estar totalmente libre de estos prejuicios. Eso hace que lo atraigan con más facilidad.

EL DINERO Y LA LEY DE LA ATRACCIÓN

Volvemos a hablar en este Blog de la Ley de la Atracción: si queremos que el dinero venga a nuestra vida en abundancia, nuestros deseos no pueden estar en contradicción con las creencias albergadas en el subconsciente.

Y, a todas esas creencias que hemos aludido antes, voy a nombrar otra que está íntimamente ligada a nuestra autoestima: «No lo merezco».

Si pensamos que no merecemos algo estamos reconociendo ante el Universo que no somos dignos de que nos llegue. Así que, por más que queramos dinero, si en nuestro fuero interno tenemos esa creencia, las oportunidades que podrían traer abundancia a nuestra vida van a pasar de largo o van a quedar en agua de borrajas.

Desde nuestro subconsciente también hay otras creencias que impiden el acceso a la abundancia, como puede ser «Me conformo» o «Yo solo preciso lo necesario para vivir». Pero, ¿por qué poner límites? ¿Por qué conformarnos? Estamos pensando egoístamente. Si tuviéramos acceso a una fuente ilimitada de dinero podríamos emplearlo en miles de proyectos beneficiosos para la humanidad.

LA AVIDEZ Y LA AVARICIA

Desear la abundancia no significa desarrollar la avidez o ansia por conseguir dinero a toda costa.

Cuando experimentamos esta emoción nos hallamos atrapados. Porque el dinero ha dejado de ser un medio para convertirse en un fin.

Solemos sentirnos así en periodos de escasez. Por ejemplo, cuando hemos sufrido una fuerte pérdida de dinero. O nuestra fuente regular de ingresos disminuye. Entonces obtener dinero se convierte en una obsesión y es nuestro principal objetivo en la vida.

Le ocurre, incluso, a personas que tienen ahorros y que no están en una situación crítica. Pero, aún así, el miedo aparece.

Y, entonces, ese miedo puede dar lugar también a la avaricia. Y comenzamos a acumular por si vienen las vacas flacas.

Avidez y avaricia crean una distorsión en el flujo natural de la energía del dinero:

  • La avidez crea una tensión extraordinaria, acompañada muchas veces de manipulación, que no deja lugar a que las cosas se desarrollen de acuerdo con la naturaleza. Entonces, no ocurre lo que deseamos ni tampoco lo que tiene que ocurrir.
  • La avaricia impide la circulación del dinero. Y está en total contradicción con la Ley de Dar y Recibir. Si no damos, no vamos a recibir. E, igualmente, si acumulamos, nada nuevo va a llegar a nuestras vidas. Incluso, si acumulamos en demasía, puede que algo suceda que nos obligue a echar mano de todo lo acumulado. El equilibrio del Universo lo requiere así. Os lo contaba en este artículo: La pérdida y la ganancia.

¿ESTÁN REÑIDOS DINERO Y ESPIRITUALIDAD?

Claro que no.

Lo que no es compatible con la espiritualidad es toda la polarización en torno al dinero que hemos visto: «El dinero es algo sucio», «El dinero es algo malo», «No me lo merezco», etc.

Por supuesto, la avidez y la avaricia tampoco son compatibles.

Lo cierto es que, cuanto más se avanza en el camino del autoconocimiento, todas estas actitudes van a ir desapareciendo, siendo sustituidas por una firme creencia de que en todo momento va a llegar lo que más necesitemos: dinero, comida, trabajo, proyectos, relaciones…

Y si en alguna ocasión tarda en llegar, será porque tenemos un aprendizaje que realizar.

LA MEJOR ACTITUD FRENTE AL DINERO

Después de todo lo que hemos visto, ¿cuál sería la mejor actitud frente al dinero?

Pues la más neutra posible. Aquella en la que el dinero es considerado como un medio y no como un fin.

Sencillamente, como una herramienta.

Es importante enfocarse en los objetivos que queremos conseguir, en nuestro propósito de vida. Si este es coherente con nosotros, el dinero necesario para hacerlo realidad llegará. Quizá no de la forma que esperábamos, pero llegará.

Me encantaría que me contases cómo es tu relación con el dinero. ¿Te has visto reflejado en alguno de los casos que hemos comentado? Cuéntamelo un poco más abajo, donde dice «Deja un comentario».

Os abrazo, María

El cielo en la tierra

El cielo en su éxtasis sueña con una tierra perfecta. La tierra, en su tristeza, sueña con un cielo perfecto. Temores encantados los apartan a ambos de su unidad. (Aurobindo)

Leyendo a Marshall Govindan, me ha llamado la atención esta cita de Sri Aurobindo el gran filósofo, poeta y yogui hindú. Hace alusión Aurobindo a la tradicional separación entre el espíritu y la materia, lo divino y lo terrenal, lo intangible y lo tangible. De los límites mentales, este es uno de los más gordos, muy difícil de trascender. Incluso, cuando emprendemos el camino de la auto-realización parece, en muchos casos, que lo hiciéramos para escapar de nuestra realidad terrenal. Sin comprender que es posible experimentar el cielo en la tierra. Continuar leyendo «El cielo en la tierra»

El Universo es abundancia

«Nunca te imagines que la comida, el dinero o los hombres te sostienen. ¿Podrían ellos ayudarte si Dios retira su hálito de vida? Ellos son únicamente sus instrumentos indirectos. Utiliza la espada del discernimiento, Mukunda, ¡corta las ligaduras de los agentes mediadores y percibe la Causa Unica!»

Este fragmento de Autobiografía de un Yogi de Paramahansa Yogananda me ha dado pie a una reflexión sobre nuestras expectativas en la vida y, más concretamente, sobre aquellas que, al parecer, dependen de otras personas, situaciones o medios determinados para realizarse, olvidando que nada de esto es realmente necesario, porque el universo es abundancia. Continuar leyendo «El Universo es abundancia»