Senderos

Hay senderos que no nos queda más remedio que recorrer. Pretenderemos ignorarlos, negarlos u oponer resistencia. Pero será inútil.

El camino lleva impreso nuestro nombre. El camino somos nosotros. No podemos huir de nosotros mismos.

Nos creemos muy listos, capaces de atajar y trampear a nuestro antojo, queremos que todo sea con arreglo a nuestra voluntad, así que sólo hay que apretar la mandíbula, hacer oídos sordos y apresurar el paso. Pronto vamos a ser sacados de nuestro error: nos negamos a subir la cuesta y tomamos un sendero que desemboca en un pedregal que nos lastima los tobillos. Decimos no al camino largo y elegimos uno más corto que está hecho un lodazal y cada paso cuesta una eternidad. Pasamos de mapas y de consejos y nos aventuramos campo a través para acabar completamente perdidos y desorientados…

Por muchos rodeos que demos, la vida siempre nos devuelve al camino.

Rendidos, agotados, daremos los primeros pasos. Ciegos, sordos (y mudos, pues ya sabemos que las lamentaciones no sirven) caminaremos, sin saber a dónde vamos, ni cuanto durará este viaje.

Un día llegará la plena aceptación, entonces nos daremos cuenta de que este camino era necesario. Quizás entonces podamos ver las señales que desde el primer momento estaban ahí. Quizás nuestro caminar se haga más ligero. O puede que encontremos compañía que nos acoja y sostenga… Llegaremos a la conclusión de que «lo fácil» era emprender la marcha.

Las cosas son como tienen que ser. En ocasiones sabremos determinar el por qué o las causas. Otras muchas, no. Pero lo que sí podemos es imaginarnos las consecuencias. Debemos preguntarnos si estamos dispuestos, de forma voluntaria y consciente, a tomar las decisiones que nos son necesarias o, por el contrario, vamos a seguir luchando tozudamente.

Sólo podremos hallar la respuesta caminando.

Os abrazo, María

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Comunicadora, escritora, investigadora en el camino del autoconocimiento, el bienestar y el crecimiento personal. Inspirada por el viaje del ser humano hacia una mayor vibración energética y un mayor grado de conciencia. Mi cometido, más allá de métodos o terapias, es facilitar espacios para que la conciencia despierte.

2 respuesta a “Senderos”

  1. Sueño, me Atrevo, Encuentro…
    Ciclo eterno de Restauración en la Tierra
    ¡Benditos Hombres y Mujeres!
    Os saludo en el Camino con mi Amor

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