renacer de las cenizas

Renacer de las cenizas

Desde hace un tiempo estoy viviendo un proceso muy especial en mi camino de autoconocimiento. Comenzó después del verano. Y hoy he querido dejar testimonio de todo ello, porque estoy segura de que va a resonar contigo, que estás leyendo este artículo. Lo he titulado Renacer de las cenizas, porque es verdad que estoy volviendo a renacer, a «construirme», después de quemar todas las etapas anteriores.

SACADA DE LA ZONA DE CONFORT

Como sabes, hubo unos meses en los que me mantuve retirada. Unos meses en los que estaba perfectamente en paz, estable en mi momento de SER. No tenía necesidad de HACER nada.

Por eso no tuviste noticias de mí.

Sinceramente, pensaba que ya no tenía nada más que añadir a todo lo dicho en este Blog desde 2013.

Pensaba (y no puedo dejar de reírme) que ya había llegado a cumplir mi misión de vida.

En verdad, me sentía muy bien. En paz.

Es lo que ocurre cuando te liberas del pasado. Cuando perdonas de corazón. Cuando te sientes perdonada. Te lo conté hace poco en este artículo: Ser como niños.

Como te digo, no tenía necesidad de hacer nada más. Pero, inexplicablemente, comencé a hacer mejoras en el Blog, a cambiar su diseño… Algo estaba tirando de mí, para que empezara a ponerme en marcha.

Y, un buen día, mis dedos comenzaron a teclear un nuevo artículo.

Porque todo lo que estaba viviendo no podía quedármelo para mí. Tenía que compartirlo.

SUBIENDO UN ESCALÓN MÁS ALTO

Esta fase que acaba de comenzar se preve más ardua, si cabe, que la anterior.

El escalón es más alto. Los requisitos son mayores.

Pero no te equivoques. No te estoy hablando de sufrimientos. Sino de todo lo contrario.

Lo que se nos pide, ahora, es vibrar en luz y amor.

Y, sobre todo, en alegría.

Parece fácil, pero no es así cuando la realidad, a nuestro alrededor, se vuelve convulsa y atemorizante, como lo es en estos momentos.

Pero, precisamente, por ello, tenemos que renacer de las cenizas.

Como te comentaba en mi anterior artículo, La luz de tu herida, la energía que estamos viviendo nos invita a tomar al dolor de la mano y seguir avanzando, seguir construyéndonos.

Todos estamos atravesando, ahora, el portal de la sabiduría y de la transformación interior.

ESCUCHA TU VOZ INTERIOR

Para ponernos de nuevo en camino ya no sirve la voz del ego.

Porque el ego, creado para la supervivencia, va a cortar tus alas, si piensa que tu «normalidad» peligra. El ego no quiere que salgas de la zona de confort.

Pero hay una voz que nos está mostrando, con contundencia, que es momento de crear y destruir y crear.

Renacer de las cenizas.

Esa es tu voz interior. La voz del ser de luz que tú eres.

Y esa voz está pugnando por hacerse oír desde siempre.

Cierra los ojos y quédate en quietud unos momentos. Te estoy transmitiendo energía ahora mismo para ayudarte a contactar con tu voz interior.

Escúchate.

(…)

¿Sabes lo que me dice a mí, mi voz interior?

Me pide presencia en la creación de un nuevo camino en el que poder manifestar y transmitir Amor, Paz, Alegría y Magia.

UN NUEVO CAMINO

Hoy, me acabo de dar cuenta, es miércoles de ceniza y como ya sabes, nada hay casual en lo que nos sucede.

Miércoles de ceniza y estoy hablando de renacer de las cenizas.

Por ello, hoy comienza un nuevo camino para este Blog.

Vamos a avanzar juntos, tú y yo, y a descubrir todo lo que nos tiene reservado.

Hay mucha información que se acaba de desbloquear y te está aguardando. Va a ayudarte a entender en qué punto del camino estás y cómo puedes seguir avanzando.

Y, sobre todo, vas a sentirte sostenida, sostenido, en esta nueva etapa, en este renacer de las cenizas.

Estoy a tu lado. Soy tu compañera de camino.

Si quieres compartirnos algo, eres muy bienvenida, muy bienvenido.

Imagen: es una fotografía muy especial, tomada el 22-2-22 en Madrid. El ocaso nos regala una Presencia de Luz para que nos acompañe en esta semana.

Te abrazo, María

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Rocío Cenalmor González

    De puntillas sobre la majestuosa bola de agua, en equilibrio, con el valor y el placer de mirar (pausa)

    Erguida: el brazo derecho extendido, alto, sosteniendo un cosmos por rehacer al gusto; el brazo izquierdo hacia el terreno para experimentar lo creado plenamente, embellecerlo deliberadamente y librarlo dulcemente
    (pausa)

    Así, hoy bajo un pino, reactivé mi escena vital

    Se espantó la gravedad y comencé a oir un rugir de motores

    Risas

    1. Gracias Rocío por tu mirada llena de belleza y profundidad. Qué hermoso darnos cuenta de cuánto podemos hacer cuando conectamos con nuestro ser. Un abrazo inmenso

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