haber sido amado

Haber sido amado

«Ella había mantenido la mirada tántrica hasta su misma muerte. Durante toda una noche los ojos azules continuaron mirándome con su felicidad traviesa: la mirada azul zafiro con su sonrisa privilegiada.

Entonces me di cuenta de que en toda esta delicada relación no había habido cabida para la autogratificación de tipo egoísta.

Me encontraba frente a la flor azul del conocimiento perfecto. Sólo hacia el amanecer la mirada se volvió verde mar primero, luego suavemente vidriosa y comenzó a perder su polen, a nublarse.

Desperté de esas horas de fija atención sintiéndome profundamente instruido por esa serena mirada tántrica del otro lado de la muerte.

¡Haber sido amado! De repente me di cuenta de qué grande había sido el halago.»

Texto extractado de La sonrisa en el ojo de la mente, de Lawrence Durrell

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