enviar amor a la Tierra

Enviar amor a la Tierra

En el artículo anterior te proponía una pequeña meditación para enviarte amor y enviar amor a la Tierra, nuestro planeta. Hoy quiero profundizar en todo esto y compartirte el trabajo que he realizado en las últimas semanas. Como ya sabes, vivimos tiempos convulsos en los que sigue vigente la batalla entre la luz y la oscuridad, por eso, en este artículo quiero transmitirte lo importante que es aportar más luz, más amor, más alegría, más paz, para beneficio de todos los seres que habitan la Tierra.

EMPIEZA POR TI

Lo primero que tienes que saber es que no puedes enviar amor a la Tierra ni a ninguna otra cosa si no comienzas por enviarte amor a ti misma, a ti mismo.

Y no me refiero a hacer prácticas meditativas solamente.

Estoy hablando de poner amor en tu día a día, en las cosas que haces, en cómo te relacionas con los demás.

Fíjate, la realidad en la que vivimos la hacemos entre todos. Podemos cambiar esa realidad empezando por nosotros mismos. Ni te imaginas el poder que hay dentro de ti.

No se trata de pintarte una sonrisa en la cara e ignorar el mundo en el que vives. Por el contrario, se trata de ser muy consciente de tu realidad.

Pero, al mismo tiempo, no tienes que perder el foco acerca de la realidad que quieres conseguir, para ti y para todo lo que te rodea.

Se trata de vivir a caballo entre las dos realidades, difícil pero necesario.

CREANDO UNA NUEVA REALIDAD

Imagina que quieres poner más bondad en tu vida.

El primer paso es tomar la decisión de hacerlo.

En segundo lugar, debes vibrar como aquello en lo que te quieres convertir, es decir, pensar y sentir de forma bondadosa. Porque no sirve de nada estar pensando una cosa y sintiendo otra muy distinta.

En tercer lugar, has de perseverar, porque, como ya sabes, la realidad circundante no te lo va a poner siempre fácil.

Al cabo de un tiempo (y no tanto como puedas creer) podrás comprobar que hay personas que cambian porque tú has cambiado, que también se han vuelto más bondadosas, no solo en su trato contigo, sino también con otras personas.

Como ves, has creado una nueva realidad. Y no solo para ti, sino para muchas de las personas que te rodean. Y las consecuencias de esto pueden alcanzar unas proporciones increíbles.

Te lo he dicho, tú puedes cambiar el mundo.

VIBRANDO EN AMOR

Esta es la perspectiva que quiero que tengas.

Más allá de nuestros intereses individuales, todos nosotros formamos parte de algo mucho más grande.

Como seres humanos, somos responsables de la conciencia que impera en el planeta.

En nuestras manos está que esa conciencia evolucione hacia una realidad más armoniosa.

Por ello, hoy te invito a vibrar en amor por la Tierra y por toda la humanidad.

¿Cómo hacerlo?

Podemos conectar con un estado emocional de aprecio y gratitud por todo lo que nos aporta nuestro planeta. La Tierra, como una madre, nos proporciona sostén, nutrición, cuidado. Todo lo que necesitamos, desde los albores de los tiempos, ella nos lo ha dado incondicionalmente.

Pero también, sintamos aprecio y gratitud por toda la humanidad que se encuentra, en estos momentos, evolucionando hacia una consciencia más luminosa, pese a los últimos coletazos de la oscuridad. ¡Y tú formas parte de este viaje!

ENVIAR AMOR A LA TIERRA

Como te decía, estas últimas semanas una parte importante de mi meditación ha consistido en enviar amor a la Tierra y a todos los seres que la habitan.

La primera parte de la meditación es para generar ese estado emocional de aprecio y gratitud que te comentaba.

Después visualizo al planeta Tierra entre mis manos y le transmito amor.

Paradójicamente, al tener a la Tierra entre mis manos, sostenida por mí, es como si hubiéramos invertido los papeles, como si yo fuera ahora su madre, la que va a proporcionarle todos los cuidados.

«Yo te sostengo».

Pero hay algo más.

En algunas ocasiones, durante esta parte de la meditación, mis brazos han empezado a separarse poco a poco. Entre mis manos siento una gran fuerza que empuja hacia afuera, como si la pequeña Tierra comenzara a crecer, a empoderarse.

Una vez, mis brazos quedaron abiertos de par en par, durante minutos, sin cansarse, abarcando la invisible energía del planeta. Fue muy hermoso.

Y te invito a ti también a vivir la experiencia.

Por supuesto, será tu experiencia, empréndela sin expectativas, lo único que necesitas es una intención sincera en tu corazón.

Recuerda que la práctica es parte de la vida. Es a la vida de todos los días donde tenemos que llevar también el amor y la luz.

Me encantará que me escribas para compartirnos los pasos que estás dando para vibrar en amor por la Tierra y por todos los seres que en ella habitan. Necesitamos de más testimonios como este.

Te abrazo, María

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Jesús Muñoz

    Excelente mensaje estimada María, está sensación descrita ya la he experimentado, hace algún tiempo con grupos de compañeros enviábamos Reiki al planeta y personas que nos daban sus nombres y cuando se inició todo éste tema actual que inicia en 2020 también me uni a grupos para enviar amor, luz y sanación al planeta, de pronto pasó algo mágico muchas vecinos y compañeros de trabajo que no me trataban tan bien sin motivo alguno, comenzaron a tratarme de una manera diferente mas apropiada y otro es que muchos a mi alrededor empezaron a tener plantas y/o mascotas y dedicarles tiempo de calidad…

    1. Hola Jesús, sí, yo también lo he experimentado personalmente, es increíble cómo pueden cambiar las respuestas del entorno cuando nosotros elegimos reaccionar de forma consciente y no automática. Y también está comprobado cómo en tiempos de crisis las personas pueden sacar lo mejor de sí mismas para ayudarse unas a otras. Yo creo firmemente en el potencial humano para elevar su consciencia y conseguir llevarnos a otra realidad, más compasiva y pacífica, más solidaria y ecológica. Si cada uno de nosotros vamos trabajando en este sentido al final la realidad tendrá que transformarse. Un abrazo inmenso

Deja una respuesta