La sonrisa interior

Todos somos conscientes del poder de una sonrisa. Una auténtica sonrisa transmite energía amorosa, con el poder de animar y sanar. ¿Recordáis alguna ocasión en que estabais preocupados o enfermos y alguien os dedicó una sonrisa? De pronto os sentisteis mejor, ¿verdad? Pues esta poderosa energía también podemos aplicárnosla a nosotros mismos a través de la técnica de la Sonrisa Interior.

la sonrisa interior

¿QUÉ ES LA SONRISA INTERIOR?

La Sonrisa Interior es un ejercicio de meditación y visualización en el que dirigimos una “sonrisa auténtica” a todas las partes del cuerpo  (órganos, glándulas, músculos, esqueleto, sistemas…). Produce energía de alta vibración capaz de armonizar y sanar el cuerpo.

El Maestro taoísta Mantak Chia dice acerca de esta técnica: “Sonreírse a sí mismo es como dejarse acariciar por el amor, y el amor puede curar y rejuvenecer”.

LA SONRISA INTERIOR Y LOS ÓRGANOS Y GLÁNDULAS

En este artículo vamos a dirigir la Sonrisa Interior a los órganos y a las glándulas, tan castigados por el estrés, las dietas inadecuadas o las emociones descontroladas.

Como cuenta Mantak Chia: “cuando se está enfadado, temeroso o sufriendo estrés, los órganos producen una secreción venenosa que bloquea los canales de energía, se instala en los órganos y causa pérdida de apetito, indigestión, aumento de tensión arterial, taquicardia, insomnio y emociones negativas. Sonreír a los propios órganos les hace también expandirse, hacerse más suaves y húmedos y, por tanto, más eficaces”.

EJERCICIO PARA SONREÍR A LOS ÓRGANOS Y GLÁNDULAS

Aquí tienes las instrucciones para realizar el ejercicio y, si lo deseas, al final del artículo encontrarás la audio-guía para hacer esta práctica conmigo.

  1. Siéntate cómodamente con la espalda recta.
  2. Cierra los ojos y respira suavemente.
  3. Dirige tu visión interna al espacio situado entre las cejas y esboza una sonrisa física y mentalmente. Concentra en ese punto tu atención y tu energía por unos instantes.
  4. Lleva ahora la atención a la garganta y sonríe a las glándulas tiroides y paratiroides. Siente como este punto se abre permitiendo que aflore tu capacidad de expresión.
  5. Dirige tu atención a la base del cuello y conecta con la glándula timo, responsable de tu sistema inmunológico. Sonríe al timo, cuanto más sonríes, mejor es el funcionamiento de esta glándula.
  6. Sonríe ahora a tu corazón. Quédate ahí todo el tiempo que necesites y siente como se abre el corazón y se ensancha cuando le sonríes amorosamente. Concéntrate en esa sensación y experimenta alegría y gratitud.
  7. Lleva esa alegría a los pulmones con una profunda inspiración. Sonríe a tus pulmones y siente como el aire cargado de oxígeno los limpia, barriendo la tristeza y los sentimientos negativos en cada exhalación. Realiza dos inspiraciones profundas más y después respira suavemente, manteniendo la sonrisa y la atención en tu pecho.
  8. Ahora, dirige tu sonrisa al hígado. Está situado en el costado derecho, al final de las costillas. El hígado es el encargado de detoxificar tu cuerpo. Sonríe al hígado y ayúdale a liberar toxinas y emociones que no te benefician, como la ira o la rabia. Mantén tu sonrisa todo el tiempo que necesites, hasta que sientas tu hígado descongestionado y suave.
  9. Sonríe ahora a tu sistema digestivo. Recorre con tu visión interior la lengua, esófago, estómago, intestinos… Traga saliva y siente como se desliza por todo el tracto digestivo. Cada vez que tragues saliva, vas a llevar una gran sonrisa a todos los órganos, destensándolos y llenándolos de luz. Siente como se disuelven los nudos del estómago, como desaparecen los gases, como se aquietan los retortijones del vientre. Siente el bienestar que esto te produce.
  10. Lleva ahora la atención a tu costado izquierdo y sonríe a tu bazo y a tu páncreas. Siente como se liberan las preocupaciones y como la vida se puede experimentar con mayor dulzura. Aprende a nutrirte de las emociones que te benefician y rechaza todo lo que no te beneficia.
  11. Sonríe a tus riñones y a tu vejiga. Ellos son los responsables de eliminar los desechos del cuerpo. Ayúdalos con tu sonrisa y libérate de miedos y limitaciones. Filtra todo lo que te está impidiendo crecer y avanzar en la vida. Deja tu cuerpo limpio y preparado para abrirse a una mayor energía.
  12. Concéntrate ahora en tus órganos sexuales. Siente la gran energía que hay aquí. Esta es la sede de la creatividad, donde reside toda tu capacidad de crear. Sonríe a tus gónadas todo el tiempo que quieras.
  13. Dirige ahora tu atención al ombligo y lleva ahí la energía para cerrar el circuito. Siente como el centro ombligo vibra con toda la energía acumulada.
  14. Lleva ahora la atención a las fosas nasales y concéntrate en la respiración. Permanece unos minutos en quietud y déjate llenar por las sensaciones de calma y bienestar que te ha proporcionado la realización de este ejercicio.

Si eres practicante de Reiki puedes hacer este ejercicio acompañado de tus manos y de la utilización de los símbolos Reiki. Los beneficios se multiplicarán.

Ahora, haz el ejercicio conmigo escuchando el podcast. Y si quieres descargarlo, solo haz clic en el título:

La sonrisa interior

Me encantaría que me contases qué te ha parecido la práctica. Cuéntame también si eres de mucho sonreír o poco y qué relación crees que tiene con tu forma de experimentar la vida. Hazlo, como siempre, un poco más abajo, donde dice “Deja un comentario”.

Os abrazo, María

Citas de Mantak Chia tomadas del libro: Despierta la luz curativa del Tao

10 Consejos para recargarnos de energía

¿Te encuentras a veces cansado o irritable y no sabes por qué? ¿Sientes que vas perdiendo energía vital según avanza la semana?

recargarnos de energía

No necesitas estar necesariamente enfermo para sentirte débil, apático y sin fuerzas. Hay muchos factores que influyen en la disminución de nuestra energía vital. Entre ellos:

  • Factores externos, como las características del medio físico, la climatología, la calidad del aire que respiramos o la carga eléctrica presente en el aire (los llamados iones positivos y negativos).
  • Algunos de nuestros hábitos, como el tipo de alimentación, la actividad física, nuestro modo de respirar o, incluso, el color de la ropa que vestimos, también son responsables de nuestro índice de vibración.
  • Y no hay que olvidar nuestra actitud vital, que es una de las cosas que más influyen en nuestro ánimo y en nuestra salud. Continuar leyendo “10 Consejos para recargarnos de energía”