Compañeros de camino: la pareja

Cuando Tú y Yo nos unimos surge Nosotros. Tú sigues siendo tú. Yo sigo siendo yo. No hay pérdida de nuestra individualidad. Sin embargo, algo ha cambiado. La vida nos ha ofrecido la oportunidad de estar juntos, por el tiempo que sea, y eso significa que, a partir de ahora, somos compañeros de camino.

Y no unos compañeros cualquiera. Porque, como pareja, lo vamos a compartir todo.

compañeros de camino

LA RELACIÓN DE PAREJA: UN ENTRENAMIENTO VITAL

De entre todos los tipos de relaciones, la de pareja es la que se lleva la palma.

Y es que emprender un proyecto de pareja es lo más complicado que hay.

Como decía, es que vamos a compartir muchas cosas, a nivel físico, emocional, mental, espiritual y material.

Por ello, la relación de pareja suele ser clave en nuestro camino. Más aún que otro tipo de relaciones, aunque dependerá de cada caso particular.

Si tanto hemos de compartir con nuestra pareja es porque con ella nos vamos a entrenar en múltiples aspectos de nuestra vida. Nuestro compañero o compañera va a servirnos de Maestro o Maestra veinticuatro horas diarias.  Él o ella serán el espejo donde mirarnos para comprender algunos de los aprendizajes que aún tenemos que desarrollar.

Y viceversa.

Muchas de las relaciones de pareja son exactamente eso: vehículos para el aprendizaje. Existen porque dentro de ese marco tenemos que seguir avanzando en nuestro autoconocimiento.

Y cuando los aprendizajes que estaban ligados a esa relación terminan, pues la relación termina también.

Pero no siempre es así. A veces, la vida puede encaminarnos al encuentro de nuestra media naranja.

LA MEDIA NARANJA

Hace unos años escribía que la media naranja no existe:

No somos seres incompletos en busca de su otra mitad. Somos seres completos en un viaje de autoconocimiento para reconocer la profunda luz que habita dentro de cada uno de nosotros” (La ley del espejo).

Sigo suscribiendo esto. No se trata de sentirnos realizados simplemente porque tenemos una pareja.

De lo que hablo es de que dos seres comprometidos con su autorrealización se unan y se ayuden mutuamente a crecer y a avanzar en múltiples aspectos de la vida, tanto materiales, emocionales o espirituales.

Estas dos personas han decidido sumar fuerzas y voluntades para crear algo más grande juntos, sin menoscabo de su individualidad.

Si tenemos la suerte de encontrar alguien así… esa puede llegar a ser nuestra media naranja.

VERDADEROS COMPAÑEROS DE CAMINO

¿Cómo hacer posible que ambos miembros de la pareja se conviertan en verdaderos compañeros de camino?

¿Cómo conseguir que ese “Nosotros” sea real y no mera palabrería?

Aquí van algunas ideas:

  • Lo primero es estar verdaderamente comprometidos con la relación de pareja. Puede haber muchas razones para estar en pareja, pero si obedecen a motivos egoístas difícilmente vamos a tener en cuenta a la otra persona.
  • Una pareja es cosa de dos. Por tanto, ningún miembro vale más que el otro ni tiene más poder.
  • Muy importante: establecer una confianza mutua entre los miembros de la pareja.
  • Ser solidarios y cooperar el uno con el otro. Los compañeros de camino no miran hacia otro lado cuando la suerte le es adversa a su pareja.
  • Compartir sueños y aspiraciones, encontrar objetivos comunes, es fundamental para que la pareja se mantenga unida.
  • Cuando surjan diferentes puntos de vista, practicar la escucha activa, abrir el corazón y tratar de llegar al consenso.
  • Respetar siempre el espacio y el silencio del otro. No pensar que porque es nuestra pareja nos lo tiene que contar todo.
  • En una relación de equilibrio el intercambio entre dar y recibir también está equilibrado. No es verdad que el amor exija sufrimiento. No es verdad que el amor exija sacrificios. Por el contrario, el acto de verdadero amor está presidido por la economía energética, esa tendencia tan clara del universo, de manera que no se produzcan fugas de energía en ninguno de los miembros de la pareja. El amor no puede justificar ningún abuso.
  • No cortar las alas de nuestra pareja y tampoco dejar que nos corten las nuestras. Dentro del marco de una pareja es posible desarrollar proyectos y metas individuales sin que la relación salga perjudicada. Por el contrario, cuanto más realizado esté cada miembro de la pareja, más fuerte y sana estará la relación.

Estas son algunas ideas para que nuestra relación de pareja sea también un vehículo para el crecimiento personal. ¿Se te ocurren algunas más? ¿Tienes la suerte de haber encontrado a tu media naranja? Compártelo con todos nosotros un poco más abajo, donde dice “Deja un comentario”.

Os abrazo, María

Planificando una nueva vida

planificando una nueva vida

El impulso inteligente de la vida se dispone a precipitarse hacia la materia para manifestarse. Son tan sólo dos minúsculas células que se fusionan, pero todo un nuevo proyecto de vida está escrito en ellas.

Los padres son los responsables de la puesta en marcha de este acto creativo y han de tomar conciencia de su papel como “ingenieros genéticos” de su futuro hijo, ya que ellos van a ser los principales transmisores de las características físicas y emocionales que van a caracterizar al niño, incluyendo todo el legado ancestral que se pierde en el tiempo. Continuar leyendo “Planificando una nueva vida”