Historias de Solidaridad

Seré una idealista. Pero las historias de solidaridad me motivan a poner también mi granito de arena en este mundo. Echo de menos esas historias y noticias solidarias en el día a día. Y estoy convencida que se producen a millares.

historias de solidaridad

He recuperado estas tres historias de solidaridad para que sean la primera piedra de otras tantas que espero me hagáis llegar.

Pero leed y luego os cuento:

Historias de Solidaridad / 1

Se acercaba la época de las lluvias monzónicas, y un hombre muy anciano estaba cavando hoyos en su jardín.

«¿Qué haces?», le preguntó su vecino.

«Estoy plantando anacardos», respondió el anciano.

«¿Esperas llegar a comer anacardos de esos árboles?»

«No, no pienso vivir tanto, Pero otros lo harán. Se me ocurrió el otro día que toda mi vida he disfrutado comiendo anacardos plantados por otras personas, y ésta es mi manera de demostrarles mi gratitud».

Historias de Solidaridad / 2

Preguntó un guru a sus discípulos si sabrían decir cuándo acababa la noche y empezaba el día.

Uno de ellos dijo: «Cuando ves a un animal a distancia y puedes distinguir si es una vaca o un caballo».

«No», dijo el guru.

«Cuando miras un árbol a distancia y puedes distinguir si es un mango o un anacardo».

«Tampoco», dijo el guru.

«Está bien», dijeron los discípulos, «dinos cuándo es».

«Cuando miras a un hombre al rostro y reconoces en él a tu hermano; cuando miras a la cara a una mujer y reconoces en ella a tu hermana. Si no eres capaz de esto, entonces, sea la hora que sea, aún es de noche».

Historias de Solidaridad / 3

Una anciana de ochenta y cinco años estaba siendo entrevistada con motivo de su cumpleaños. La periodista le preguntó qué consejo daría a las personas de su edad.

«Bueno», dijo la anciana, «a nuestra edad es muy importante no dejar de usar todo nuestro potencial; de lo contrario, éste se marchita. Es importante estar con la gente y, siempre que sea posible, ganarse la vida prestando un servicio. Eso es lo que nos mantiene con vida y con salud.»

«¿Puedo preguntarle qué es exactamente lo que hace usted para ganarse la vida a su edad?»

«Cuido de una anciana que vive en mi barrio».

Historias de Solidaridad / 4

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¿Quién se anima a ser el primero en contar la Historia de Solidaridad número cuatro?

Os cedo la palabra porque siento que urge dar testimonio de todas esas historias de solidaridad que cada día suceden en el mundo. Estoy segura de que podéis contarnos alguna historia o noticia solidaria que os haya conmovido e impulsado a levantaros del sillón y “hacer algo”.

Hoy podéis convertiros en coaches y animar a otros a sacar a la luz lo mejor del ser humano.

¡Os espero! María

(Los tres primeros relatos solidarios están recogidos del libro La oración de la rana, de Tony de Mello).

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Comunicadora, escritora, imparto cursos y talleres sobre el autoconocimiento, el bienestar y el crecimiento personal. Inspirada por el viaje del ser humano hacia una mayor vibración energética y un mayor grado de conciencia. Mi cometido, más allá de métodos o terapias, es facilitar espacios para que la conciencia despierte.

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6 opiniones en “Historias de Solidaridad”

  1. Hola María, que gran idea, yo también creo que hacen falta en los telediarios más historias solidarias. Hay un movimiento en cordoba #séMundarrio que trabaja por un mundo más solidario. Mundarrio es la unión de mundo y barrio, que el mundo sea tu barrio, vivir en comunidad, ayudar al vecino, eso que siempre se hacía antes. Creo que este es un ejemplo de que hay gente solidaria que se preocupa por el mundo. Saludos!

  2. Un viajero en su camino atraviesa una cantera y ve a un maestro cantero al cual pregunta:
    Cual es su trabajo?
    Me dejo la vida arrancando bloques a la tierra.
    Continúa su camino y le pregunta a otro maestro:
    Cual es tu trabajo?
    Corto bloques para dar de comer a mi familia.
    Sigue su camino y se encuentra con otro maestro al cual le hace la misma pregunta :
    Y este le contesta :”Corto la más bella piedra para que construyan el monumento más bonito del mundo “

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