Reconocer y aceptar el pasado

No podemos negar la importancia de nuestro pasado. Al fin y al cabo, es de dónde venimos, lo que ha dado lugar a nuestro presente actual. Para comprender lo que somos es necesario reconocer los hechos y experiencias que hemos vivido y cómo han influido en nosotros hasta hoy.aceptar el pasado

A menudo ciertas vivencias nos impactan tanto que generan en nosotros fuertes sentimientos, así como determinadas formas de pensamiento y creencias. Esta huella profunda será el cristal a través del cual vamos a ver la realidad y condicionará nuestra forma de interactuar con ella. Así, paso a paso, vamos tejiendo nuestra historia personal.

Pero historia no significa destino. El camino, aunque serpenteante (lo cual nos desorienta), no está predestinado. Podemos influir en la dirección que deseamos tomar. Sin embargo, será difícil echar a andar si nos atan las cadenas del pasado.

Para soltar el pasado no nos queda más remedio que reconocerlo y aceptarlo, comprendiendo que el pasado no se puede cambiar, pero sí se puede sanar la percepción que tenemos del mismo y que permanece en nuestro campo energético en forma de sentimiento o pensamiento.

En este proceso podemos hablar de cuatro etapas:

  1. Reconocimiento: nos damos cuenta de que hay algo que reconocer, un sentimiento o un pensamiento acerca de un hecho de nuestro pasado.
  2. Inclusión: hacemos sitio a ese sentimiento o pensamiento en vez de rechazarlo u ocultarlo. Lo miramos a los ojos. Lo escuchamos. Lo respiramos.
  3. Valoración: somos capaces de valorar ese sentimiento o pensamiento, incluso aunque lo hayamos etiquetado en un primer momento como algo negativo. Reflexionamos sobre lo que ha aportado a nuestra vida.
  4. Integración: integramos ese sentimiento o pensamiento. Al no separarlo de nosotros, dejamos de otorgarle el poder que hasta ahora nos dominaba.

Al reconocer y aceptar el pasado y los sentimientos y pensamientos que hasta ahora han forjado nuestra forma de reaccionar y nuestras creencias, abandonamos nuestra conciencia de víctimas y recuperamos nuestro empoderamiento.

Es el momento de hacer sitio a la creatividad para dejar de tropezar siempre en la misma piedra (o caer en el mismo agujero) y encontrar soluciones. En vez de preguntarnos: “¿Por qué a mí?”, podemos preguntarnos: “¿Puedo hacer algo al respecto en estos momentos?”

Reconocer el pasado es fundamental para darnos cuenta de los obstáculos y los límites que están influyendo en nuestro presente y así diseñar las estrategias que necesitamos para afrontarlos y avanzar en nuestra vida.

Os abrazo, María

¿Queréis compartir vuestras experiencias al respecto? Hacedlo más abajo, donde dice: “Deja un comentario”.

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Comunicadora, escritora, imparto cursos y talleres sobre el autoconocimiento, el bienestar y el crecimiento personal. Inspirada por el viaje del ser humano hacia una mayor vibración energética y un mayor grado de conciencia. Mi cometido, más allá de métodos o terapias, es facilitar espacios para que la conciencia despierte.

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3 opiniones en “Reconocer y aceptar el pasado”

  1. buenas noches.lei el articulo y me gustan los puntos que tocan y estoy de acuerdo.
    ya que lo unico que tenemos es el aqui; el ahora y el presente.
    el pasado si hay eventos desagradables provoca dolor y eso hace daño a nuestro cuerpo y eso repercute en la salud en todos los sistemas.asi que borrarlo y el futuro es incierto no sabemos si se dara.
    hay que ser feliz solo por hoy.y disftutar y aceptar lo que tenemos: familia.amigos.etc…hijos perrunos.y demas.y lo que no nos gusta cambiarlo.

    1. Hola Edith, gracias por tu comentario. Enfocarnos en el día a día ayuda a estar centrado y a disfrutar de cada minuto que vamos a vivir. Pero para ello hay que hacer el ejercicio que propongo en el artículo: la aceptación e integración del pasado. Si solo lo dejamos a un lado volverá una y otra vez hasta que lo enfrentemos. El subconsciente se encargará de ello. Un abrazo

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