Una vida con propósito

Una buena amiga mía comentó hace poco que la vida no tiene ningún propósito.

–Estoy de acuerdo –le dije–. La vida no tiene ningún propósito, salvo el de perpetuarse. Por eso, tenemos un instinto primordial, que es el de supervivencia. Por eso, nos reproducimos.

–Ajá. –me dijo– Ves, me das la razón.

–No, exactamente. La vida puede no tener un propósito pero tú, como ser consciente, sí. 

vida con propósito

Desde el minuto uno de nuestra vida hacemos nuestras elecciones, tomamos nuestras decisiones, vamos conformando nuestro camino.

Si bien es verdad, venimos al mundo dentro de una serie de limitaciones:

  • Cada ser humano ocupa una posición concreta en el espacio y el tiempo. Esto puede tener sus consideraciones negativas y positivas, desde luego, dependiendo del marco socio-económico-cultural y de la época que toque vivir.
  • Por otro lado, nuestra programación incluye una carga genética y ancestral, indudablemente con limitaciones pero, asimismo, con todo un potencial que desarrollar.
  • Posteriormente, crecemos en un entorno familiar y relacional concreto y recibimos una educación determinada, que van a marcar nuestros límites mentales y creencias.
  • Nuestra forma de reaccionar a las experiencias que vivamos nos va a afectar en mayor o menor medida dependiendo de nuestras características psico-emocionales

Toda esa estructura conformará lo que somos ahora. ¡Lógicamente hay que tener en cuenta todo esto! Pero, ¿te has fijado? Ahí sigue ese potencial, casi intacto todavía, esperando pacientemente a que aceptemos las cosas como son, mejoremos lo que se pueda mejorar y, entonces, nos pongamos en marcha…

Probablemente tienes alguna habilidad que te diferencia, algo que se te da bien y que, además, te gusta hacer, te llena, te motiva¿Por qué no apostar por ello? Olvídate del manido “mi vida es muy complicada” o del “no tengo tiempo para eso”. Sólo son excusas para seguir atrincherándonos en nuestra zona de confort y no arriesgarnos a cruzar la frontera.

Nos toca a nosotros encontrar el sentido de nuestras vidas. Somos creativos, no sólo en el sentido artístico de la palabra, sino en el de nuestra inherente capacidad de crear, de establecer redes, circuitos, lazos, entre seres y cosas, para tratar de entender lo que nos rodea, para tratar de comprender lo que somos.

Da lo mismo que seamos una casualidad en medio del Universo o una creación intencionada de la Inteligencia Universal. Dentro de nuestro margen de elección y decisión podemos desarrollar una vida con propósito.

Os abrazo, María

Compártelo en :Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Email this to someoneShare on TumblrShare on LinkedIn
The following two tabs change content below.
Comunicadora, escritora, imparto cursos y talleres sobre el autoconocimiento, el bienestar y el crecimiento personal. Inspirada por el viaje del ser humano hacia una mayor vibración energética y un mayor grado de conciencia. Mi cometido, más allá de métodos o terapias, es facilitar espacios para que la conciencia despierte.

Latest posts by maría ródenas (see all)

3 opiniones en “Una vida con propósito”

    1. Las limitaciones existen, está claro, pero una gran mayoría nos las creamos nosotros mismos… y son las que más nos cuesta romper.
      ¡Gracias por tu comentario, Jesús!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *