El trueno: “la conmoción es buena”

Fragor del trueno que se escucha en 100 millas a la redonda. Conmoción. Peligro. ¿Qué viejas estructuras están a punto de caer? ¿Sabremos mantenernos en lo esencial y desprendernos de lo que ya no sirve?

La conmoción sacude las cosas viejas para que puedan asomar las nuevas. La germinación se prepara. Aunque no te lo creas, la conmoción es buena. Te dejo con este texto acerca del Hexagrama 51: El Trueno, de Carol K. Anthony, extraido de su libro Guía del I Ching:

hexagrama 51

“La conmoción significa estar sujeto a acontecimientos que nos perturban. La conmoción puede tener lugar cuando una persona pierde su trabajo, le retiran el permiso de conducir, tiene un accidente de coche, o le toca la lotería. Ocurre cuando se nos muestra la perspectiva de cambios a largo plazo en nuestra vida, tales como el divorcio, la muerte de alguien cercano a nosotros, o tenemos de pronto la percepción de hacernos viejos. Nos damos cuenta de que estos cambios nos han impuesto nuevos límites que nos privan de algo o nos penalizan.

Recibir este hexagrama nos recuerda que si mantenemos la mente abierta, los acontecimientos que nos perturban pueden ser constructivos y positivos. En lugar de reaccionar ciegamente frente a la conmoción, debemos tomar una actitud de aceptación, aun dando bienvenida al desafío impuesto por la nueva situación. En todas las circunstancias en las cuales nuestra actitud recibe una sacudida (aun en un grado pequeño), se nos aconseja mantener nuestro equilibrio interior.

El propósito de la conmoción es forzarnos a caer en la cuenta de que debemos encontrar una forma más apropiada de tratar con las circunstancias. Debemos encontrar la respuesta que armoniza con el bien de todos. Encontrar esta respuesta muchas veces requiere que nos sometamos a un desarrollo espiritual. Si descuidamos esto que es esencial y continuamos reaccionando como de costumbre, nos exponemos a una conmoción reiterada.

La conmoción tiene el beneficioso efecto de desacreditar (por lo menos temporalmente) la estructura de la lógica por la cual nos explicamos la vida y sus fenómenos. Aunque el apegarnos a esta estructura de certezas nos hace sentir más seguros, por otro lado es la barrera primordial que impide que veamos las cosas desde una nueva perspectiva. La conmoción y la adversidad son muchas veces las únicas circunstancias que nos hacen reexaminar las ideas de esta estructura. (…) El proceso de conmoción debe repetirse hasta que las viejas ideas finalmente pierdan credibilidad. En este proceso el verdadero yo gana suficiente fuerza para mantener al ego separado y controlado.

El sentido de la conmoción, en general, es hacernos reconocer nuestras limitaciones naturales; hasta que no lo hagamos, la situación mantiene una cualidad viciosa. El martillo cósmico da golpes a nuestra conciencia hasta que nos despertamos a las realidades interiores. Es como si la obstinada situación externa existiese para forzarnos a desarrollarnos. Cuando la conciencia es tal que vemos la mano del poder supremo en todas las situaciones, y su propósito es constructivo, la conmoción reiterada finaliza. Dejándonos guiar, encontramos el camino más fácil y seguro alrededor de la dificultad.”

Os abrazo, María

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Comunicadora, escritora, imparto cursos y talleres sobre el autoconocimiento, el bienestar y el crecimiento personal. Inspirada por el viaje del ser humano hacia una mayor vibración energética y un mayor grado de conciencia. Mi cometido, más allá de métodos o terapias, es facilitar espacios para que la conciencia despierte.

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3 opiniones en “El trueno: “la conmoción es buena””

  1. Gran post!!
    A veces necesitamos salir de nuestros esquemas. Cuando los cimientos se tambalean te obligan a mirar a tu interior y quedarte con lo imprescindible.
    Agradecer este trueno que permite un nuevo comienzo
    Gracias María
    Abrazos

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