Mujeres (y hombres)

poder de las mujeres“La mujer tiene el poder. El hombre, la capacidad de maravillarse”. Daniel Odier.

Tengo la suerte de compartir unas horas a la semana con un círculo de mujeres desde la escucha y el sentir del cuerpo. A través de nuestras sesiones he ido penetrando en la vivencia de ser mujer más allá de los estereotipos sociales, por otro lado tan inculcados. Compartir dichas vivencias con otras mujeres, a través del movimiento, la respiración, el contacto y la palabra es una experiencia altamente sanadora.

En la última de nuestras sesiones yo preguntaba acerca de la cita del maestro tántrico Daniel Odier que abre este artículo. ¿A qué se refería exactamente? Muchas veces he sido consciente del poder que se gesta en un círculo de mujeres y he visto la transformación en mí y en otras compañeras. La sesión de ese día iba a responder claramente a mi pregunta, cuando comprobé que una vez más desaparecía la mente, se disolvía el ego y cada una de nosotras encarnaba los hilos de una apretada urdimbre que nos sostenía y acogía, así como la Tierra nos sostiene y nos acoge incondicionalmente. Sentí que formaba parte de una fuerza inmensa y ancestral y me llegaron ecos de todos los grupos de mujeres que en cualquier cultura y en cualquier época se han unido espontáneamente para otorgarse mutuamente alivio, cuidado y sabiduría.

¿Es esto un atributo exclusivo de la energía femenina? La respuesta es sí, pues la energía femenina es unión, acogimiento, sostén, nutrición, generosidad, esa generosidad de la que se ha abusado tantas veces desde que el patriarcado fue imponiéndose para acabar distorsionando la relación de poder entre la mujer y el hombre en favor de este último.

El universo es dual y en él se hallan presentes las dos energías, masculina y femenina. Lo masculino es la acción y el poder de ejecución sobre la materia pero debe ser guiado por lo femenino, que es lo que conecta con la totalidad del Universo. El Tantra lo llama la eterna danza cósmica, la sagrada unión de Siva (energía masculina) y Shakti (energía femenina). En esa danza cósmica, el papel de lo masculino sería proteger y sustentar lo femenino, desde esa “capacidad de maravillarse”.

Un mal entendimiento de estas energías ha dado lugar a siglos y siglos de tiranía del hombre sobre la mujer, abriendo una inmensa herida en el arquetipo femenino y ahondando el abismo entre hombres y mujeres. La danza se ha convertido en una lucha.

Es tiempo ya de abandonar esta lucha y restablecer el equilibrio. El juego de poder debe terminar y las energías masculina y femenina deben recuperar su esencia. En ese sentido, los círculos de mujeres están ayudando a aceptar y sanar esa herida ancestral, fruto de tantos siglos de abuso y dolor, y a conectar con la inmensa fuerza de lo femenino.

El verdadero poder de las mujeres no está en alcanzar los logros masculinos, como los últimos coletazos del patriarcado nos pretenden vender, sino en descubrirse a sí mismas.

Desde la consciencia y responsabilidad de ser mujer, os abrazo, María.

Imagen: Wikimedia Commons. Dibujo de Henri Matisse (1869-1954)

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Comunicadora, escritora, imparto cursos y talleres sobre el autoconocimiento, el bienestar y el crecimiento personal. Inspirada por el viaje del ser humano hacia una mayor vibración energética y un mayor grado de conciencia. Mi cometido, más allá de métodos o terapias, es facilitar espacios para que la conciencia despierte.

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7 opiniones en “Mujeres (y hombres)”

  1. Mujeres, presencias amadas que portan verdades sin tiempo
    Mujeres en tránsito continuo a un estado sagrado, un estado de conciencia
    perteneciente a lo sutil, incluso a lo invisible
    Mujeres, corazón compasivo
    Mujeres, sois mi sonrisa

  2. Me ha encantado. Es precioso y lleno de sabiduría. Un fuerte abrazo para todas las mujeres (y los hombres). Qué superemos todo aquello que parece separarnos.

    1. Creo que mujeres y hombres caminamos hacia una mayor comprensión de nuestras verdaderas esencias. Nuestra unión simboliza la unión a todos los niveles, como individuos, sociedad, planeta… Las mujeres deben sanar su herida y hacerse conscientes de su verdadera fuerza. Los hombres deben abrirse a su corazón, a lo femenino que hay en ellos. Hay que equilibrar la balanza. Sólo así podremos sanar y sanar nuestra Tierra. Un abrazo!

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