Un espacio para la Alegría

alegria

Buenos días. ¿Qué tal te has levantado hoy? ¿Con el pie derecho o el izquierdo? ¿Sentiste ganas de saltar de la cama para empezar un nuevo día o, por el contrario, la perspectiva de la jornada te abrumaba tanto que escondiste la cabeza debajo de la almohada?

Sí, ya sé, hoy es un día más de otra semana repleta de obligaciones y compromisos, tanto para los adultos como para los niños, una semana en la que constantemente se nos desafía, se nos cuestiona y se nos pone a prueba, debiendo demostrar que somos altamente productivos y competitivos, hombres, mujeres y niños de hierro que saben controlar sus emociones, donde la seriedad y la formalidad son grandes virtudes y queda poco tiempo, sencillamente, para la alegría.

¿Hace cuanto que no te ríes con ganas, con esa risa limpia y vibrante de cuando eras pequeño?

Paramahansa Yogananda, maestro espiritual hindú que llevó a Occidente la ciencia del Kriya Yoga, cuenta en su Autobiografía de un Yogui acerca de su gurú Sri Yukteswar: “Aun cuando grave, el Maestro no estaba nunca sombrío. “Paraencontrar a Dios no se necesita desfigurarse la cara”, solía decir. “Ese
 encuentro ha de ser el entierro de todos los pesares”.

Así que el camino más corto para llegar a lo más alto… es la alegría. ¿Y es que hay algo más elevado que la alegría?

La alegría es el puro goce de estar vivo, un sentimiento que nace de nuestra conexión con un instante único en el que nos sentimos alineados con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea. En ese momento, la mente se aquieta, la respiración se hace más profunda, los músculos se destensan, soltamos nuestras cargas y nos volvemos niños.

La gran belleza de la alegría reside en su carácter espontáneo, no se puede forzar, controlar ni constreñir, no podemos imponerle límites ni obligaciones, pues la alegría es libre y su vocación es crecer más allá de cualquier frontera para compartirse con unos y otros.

La alegría simplemente sucede. Y sucede:

  • Cuando cada mañana, al despertarnos, experimentamos la gratitud de tener una nueva oportunidad para crecer como personas;
  • Cuando dejamos de tomarnos tan en serio y comenzamos a soltar todo lo que nos lastra;
  • Cuando en el camino que conduce al autoconocimiento, vamos ganando confianza en nosotros mismos para emprender con entusiasmo las tareas que debemos llevar a cabo;
  • Cuando vivimos con pasión nuestra vida y nos hacemos responsables de la misma, sin echar balones fuera y sin victimismos;
  • Cuando se nos revela el amor y la cooperación como la única forma posible de relacionarnos unos con otros.
  • Cuando sentimos que el poder crece en nosotros y podemos residir en esa fuerza.

Entonces la risa baila en nuestra boca, sin que las lágrimas que afloran a nuestros ojos sean una contradicción. Y el ser entero crece, se colma,  y se expande, impregnando todo lo que toca.

Tan sencillo. Tan inmenso.

Creemos un espacio para la alegría. Mañana, al levantarte, no te fijes tanto en si te levantas con el pie izquierdo o derecho. Simplemente, abre los ojos… y sonríe.

© María Ródenas

Fotografía: Wikimedia Commons. Autor: D. Sharon Pruitt

Compártelo en :Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Email this to someoneShare on TumblrShare on LinkedIn
The following two tabs change content below.
Comunicadora, escritora, imparto cursos y talleres sobre el autoconocimiento, el bienestar y el crecimiento personal. Inspirada por el viaje del ser humano hacia una mayor vibración energética y un mayor grado de conciencia. Mi cometido, más allá de métodos o terapias, es facilitar espacios para que la conciencia despierte.

Latest posts by maría ródenas (see all)

5 opiniones en “Un espacio para la Alegría”

    1. Una frase que cada vez resuena más es “no te tomes la vida tan en serio”. Esto no es una falta de responsabilidad, al contrario, es, como tú dices, salir por un momento de escena y convertirse en espectador para ver las cosas con perspectiva. El humor siempre facilita las cosas.
      Un abrazo y gracias por tu comentario!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *